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¿Hacia dónde voy?

Como mencioné en mi artículo Tiempos de vulnerabilidad muchas personas estamos experimentando la necesidad de dejar atrás relaciones, empleos o actividades profesionales, aún cuando no tenemos una idea clara hacia dónde nos dirigimos, o qué resultará de estos cambios que ansiamos realizar.

Ha llegado el momento de ser honestos con nosotros mismos, y tener la valentía de disponernos a hacer realidad nuestros sueños, pues para muchos ya no es suficiente contar con una economía estable. Además de ganar dinero, queremos realizarnos y poder expresar la verdad de quiénes somos.

Puede ser una tarea desafiante, pero estamos preparando el terreno para recordar que somos dioses creadores, y que podemos crear nuevas realidades, a cada momento.

¿Qué soñabas hacer cuando eras más joven? ¿Cuáles son tus dones, que se manifiestan haciendo aquello que más amas, aún cuando no  ganas dinero con ello? Las respuestas a estas preguntas pueden darte valiosas pistas acerca del camino a seguir.

Comienza a realizar aquello que te encanta, aunque sea sólo como un pasatiempo. Mientras lo haces pierdes la noción del tiempo, te sientes en paz, feliz o realizado.

Sueña, imagina y visualiza escenarios en los cuales te ves a ti mismo realizando aquello, y teniendo éxito. Ya lo estás viviendo, en el presente. También presta atención a lo que sientes, pues son las emociones, además de lo que visualizamos, lo que atrae como un poderoso imán lo que de verdad deseamos.

Ten paciencia contigo mismo. Este proceso puede llevar tiempo, pero si te mantienes firme en tu visión, dando pequeños pasos a diario para manifestarla, probablemente en algún momento comiences a recibir señales, oportunidades o el impulso necesario para actuar y poder compartir con el mundo tu nueva realidad.

Yo misma estoy pasando por este proceso. Durante los últimos cinco años me he dedicado a dar talleres basados en mi libro El amor de tu vida en varias ciudades del mundo. Pero mi cuerpo me dijo “basta”, pues se siente exhausto. Además mi verdadero sueño, desde niña, siempre ha sido ser escritora. Así que ahora me estoy dedicando de lleno a escribir nuevos artículos para este blog, y a acabar un nuevo proyecto.

Sin embargo, muchos de lo que ya están trabajando en aquello que aman, están pasando por dificultades económicas. Cuando esto sucede debemos recurrir a nuestra creatividad: algunos piden donaciones, otros ofrecen descuentos en sus servicios, y muchos otros tienen que perfeccionar el estudio de la Ley de Atracción, para manifestar abundancia sin tanto esfuerzo.

Otras personas están experimentando cambios en sus relaciones afectivas. Algunas sienten la necesidad de dejar atrás aquellas relaciones que ya no le aportan nada significativo, mientras van apareciendo en sus vidas nuevos contactos y conexiones.

Mientras te re-creas a ti mismo practica el desapego, sabiendo que al dejar partir lo que ya fue, estás abriendo espacio para lo nuevo. Sigue adelante y confía, pues quizás antes de lo que imaginas ya estarás viviendo plenamente tu nueva realidad.

© 2018 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos, pero sin alterarlos y citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com

 

La canción del alma

Hoy comparto este hermoso video, en el cual el alma canta y se expresa.

Confío en que te inspirará…

©2017- Enriqueta Olivari. Se pueden reproducir los contenidos, pero citando a la autora y al sitio: http://www.sanatualma.com

Hacernos amigos del vacío

Hemos sido condicionados a temerle al vacío, y buscamos llenarlo de todas las maneras posibles. Algunas, incluso destructivas o que no nos aportan nada significativo.
Nos apegamos a hábitos, comportamientos, cosas y personas por el simple hecho de temer quedarnos solos, o por no soportar el vacío.

Pero no hay escapatoria: somos ese vacío, y está dentro de nosotros como una cualidad interior.

Para poder aceptar de corazón esta realidad, no hay mejor práctica que la meditación. Meditando vamos descubriendo que es en ese vacío donde se encuentran nuestros mayores tesoros. Al entrar en ese espacio interno, descubrimos que en realidad está pleno de un silencio profundo e infinito, que nos colma de un inmenso Amor y de una profunda paz.

También hay otras maneras de hacernos amigos del vacío en nuestra vida diaria. Regalar todo aquello que no usamos ni queremos, por ejemplo, y deshacernos de todo lo que ocupa un lugar innecesario en nuestras vidas, es convidar al vacío a que opere sus milagros.

Quizás lo hayas comprobado: regalas un vestido viejo, y alguien aparece y te regala uno nuevo. O vendes algunos libros que ya no quieres, y entonces descubres uno que te aporta algo importante o bello.

Esto también se aplica a las relaciones personales. He tenido la oportunidad de comprobar varias veces lo mágico que resulta desapegarme de personas que, por diversas razones, ya no tenía sentido que continuaran presentes en mi vida.

Basta con que, -con perdón y desapego-, me aleje de alguien que de alguna manera no encaja conmigo, para que de inmediato aparezca otra persona. Y siempre es alguien mucho más afín a mi alma, a mi vibración y a mi manera de sentir la vida.

Por eso no debemos temerle al vacío. Sólo creando espacio en nuestras vidas y en nuestra energía, es que podemos recibir de corazón y brazos abiertos a lo nuevo, que siempre llega, y siempre es lo más adecuado para continuar con nuestro crecimiento interno.

© 2011 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos, pero citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com

Mirarnos en el otro

En verdad todos somos espejos unos de los otros. Para alcanzar esta percepción, hay que tener en cuenta que no existe una línea divisoria entre “afuera” y “adentro”, sino que todo está unido, y lo que nos sucede es un reflejo de nuestra realidad interna. Por eso si tú cambias, todo cambia en tu mundo, literalmente.

El más claro espejo de lo que sentimos, pensamos y hacemos podemos encontrarlo en las personas que nos rodean. Cada una de ellas refleja un aspecto de nosotros mismos, aunque es necesaria la honestidad con uno mismo para reconocerlo.
Aquello que admiras en los demás, lo reconoces y aprecias porque tú también lo llevas dentro. Puedes hacer la prueba: fíjate en una persona que te encanta, y descubre qué características te atraen en ella. Luego deja de lado todo lo que te han dicho acerca de cómo eres o cómo deberías ser, y observa: ¿puedes ver esos talentos y cualidades dentro de ti? Si pones a un lado tus juicios y críticas y te aceptas a ti mismo, verás que es así, aunque quizás esas cualidades estén latentes, esperando a que las reconozcas para entonces desarrollarlas. De este modo, esa persona quizás sea un espejo de tu futuro.

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Lo mismo sucede con aquellas personas que nos producen un fuerte rechazo. Si eres honesto contigo mismo y apartas lo que piensas que es admisible o censurable, verás que aquello que no te gusta de alguien es una característica tuya que juzgas y no aceptas. El camino entonces es aceptar aquello que juzgabas, amarte a ti mismo también con aquello. ¡Y muchas veces reírse de uno mismo opera verdaderas maravillas!
Entonces el otro ya no te fastidia, simplemente ha hecho el papel de espejo, y puedes sentirte agradecido por la ayuda que, sin proponérselo, te ha brindado.

Sin embargo esto tiene muchos matices. Si eres una persona amorosa y llevas la armonía a todas las situaciones de tu vida, por ejemplo, y de repente aparece en tu realidad una persona conflictiva, quizás esa persona esté reflejando sólo una parte de ti que pertenece al pasado, y que ya no corresponde con quien eres ahora. En ese caso, quizás la lección sea poner límites, o por amor a ti mismo alejarte de ella, con perdón y desapego.

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Otra posibilidad es elegir conscientemente que ella no te afecte, y enviarle tu Amor y comprensión, pues es probable que esa persona actúe así por no amarse a sí misma lo suficiente. Entonces también puedes sentir gratitud, pues el otro te está dando la oportunidad de ser aún más amoroso y compasivo.

De este modo vamos descubriendo que en realidad “el otro” no existe. Sólo existe la Unidad, y cada persona es una parte de nosotros mismos que anhela el Amor, la paz, la armonía y retornar a la Unidad olvidada o perdida.

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© 2011 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos, pero citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com

Las alas del desapego

El desapego es soltar, dejar ir. Y es esencial para hacer realidad nuestros deseos y amar de verdad.

Es la aceptación de que lo pasado, pasado está, y entonces uno está listo para mirar hacia adelante, hacia lo nuevo. Aún cuando lo nuevo no se haya manifestado todavía. Y esto se puede aplicar a cada momento del día, si estamos conscientes de que cada instante es único e irrepetible.

Cuando queremos manifestar algo en nuestras vidas, ya sea más dinero, un viaje, o cualquier otra cosa, visualizamos aquello que queremos, sentimos la emoción y la certeza de ya haberlo recibido, y enseguida lo entregamos en manos de Dios o del Universo, confiando que cuando sea el momento oportuno, y si ese deseo es para nuestro mayor bien y el bien de los demás, se hará realidad, a veces de las maneras más insospechadas.

Para sentir desapego es fundamental liberar nuestro deseo de querer controlar las situaciones, y hacernos amigos de la incertidumbre. Pues el Universo puede tener planes maravillosos para nosotros que desconocemos, pero si queremos imponerle nuestra visión de cómo deben ser las cosas, nos estamos limitando y estamos cerrando las infinitas posibilidades que en realidad tenemos.

Cuando amamos a alguien, entonces también es necesario el desapego. Saber que nuestra felicidad no depende del otro, sino de nosotros mismos. De este modo no creamos una relación de dependencia, sino una de auténtico Amor, libertad y respeto, en la cual permitimos que el otro sea tal cual es.

El desapego sólo es posible si desarrollamos la confianza, en uno mismo, y en el infinito Amor del Universo.
El desapego te brinda libertad, una condición esencial para amarte a ti mismo y crecer espiritualmente. Pues el Amor es libertad, y el Amor nos da alas. El Amor despliega las alas de nuestro corazón, y desde ese Amor podemos hacer realidad nuestros más preciados sueños.

© 2011 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos, pero citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com/blog