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Los cinco compromisos del ser humano

A lo largo de mi trayectoria ayudando a las personas y tras observar qué tipo de bloqueos, situaciones y energías sujetan los problemas que tienen, he elaborado una pequeña teoría acerca de los compromisos que parece adquirir el alma al encarnar como ser humano. Se les podría considerar también como peajes que en principio hay que pagar. Esos compromisos son:

– El compromiso con la biología. Éste parece el más fuerte de todos. Si has leído la PARTE 3 de la trilogía y has leído lo que expongo sobre los descubrimientos del doctor Hamer, sus Leyes Biológicas y su Nueva Medicina, ya sabes de qué trata este compromiso. Este compromiso se basaría en que el alma se presenta ante la biología y ésta última le dice: “Te presto mi formato de cuerpo físico a cambio de que me ayudes a asegurar la supervivencia de la especie”. O sea, que el “precio” que hay que pagar por tener un cuerpo físico es que la biología va a intentar que sobrevivas a toda costa porque la especie tiene que perpetuarse. Y si alguien se cae en el intento, a la especie (a la biología) le da igual, porque lo importante es siempre salvar a la mayoría.

El compromiso con los padres. Se suele decir entre los más entendidos en temas de espiritualidad que las almas tienen a 7 parejas de padres entre las que elegir antes de encarnar. También se dice que por vibración y por proyecto de vida, simplemente las almas captamos qué padres vibran mejor con lo que queremos experimentar en la siguiente encarnación. A muchas personas que les comento lo de las 7 parejas de padres a elegir me dicen algo así como: “¡No quiero pensar cómo serían las otras parejas!”. Y es que parece que pocas personas están contentas con los padres. Eso sí, los hay también que tienen devoción por papá o por mamá, y también quienes tienen devoción por los 2 padres al mismo tiempo y suelen ser personas bastante armónicas y equilibradas.

Bueno, pues digamos que al acuerdo entre almas es el siguiente. El alma del futuro bebé pone sobre la mesa su deseo de venir a la Tierra, y las almas de los padres les dice: “Te vamos a recibir, te vamos a dar la vida para que vengas, pero tú tienes que hacer algo a cambio para nosotros”. Quienes sepan sobre temas de descodificación, esto les sonará a el proyecto sentido. Es decir, que los padres, consciente o inconscientemente ya tienen alguna labor para su hijo o hija, ya tienen un proyecto. Ese proyecto puede ser cualquier cosa: cuidarlos cuando sean mayores, ser lo que no ha podido ser papá o mamá, juntar a la pareja porque estaban en crisis, salvar a las personas, dedicarse a lo mismo que se dedica papá o mamá, parecerte a alguien que admira papá o mamá, etc. Ese proyecto o papel que asume el alma del niño puede ser de cualquier tipo, y será algo con lo que ya cuente antes de encarnar. Es decir, que nosotros mismos, somos más responsables de lo que parece de aquello que nos pase, porque ya empezamos incluso eligiendo padres.

Para consuelo de todos, esto es como un pre-contrato que, en el caso de detectarlo y que no te esté beneficiando, se puede hacer algún tipo de ritual para rescindir ese contrato explicando simbólicamente a los padres que estar así es algo que no te beneficia y que tampoco les beneficia a ellos.

– El compromiso con el linaje o clanEl linaje o clan también tiene su papel en esta historia.  Por el nombre que se le ponga al bebé, por su fecha de nacimiento comparada con la fecha de nacimiento o muerte de algún miembro del clan o por cualquier otro criterio de afinidad, digamos que siempre hay un antepasado que tiene preferencia a la hora de encargarle algo de “trabajo” al nuevo miembro del clan. Y para verlo de forma gráfica y a modo de cuento, digamos que cuando el bebé está en la cunita viene el alma del abuelo, de la abuela, de la bisabuela, etc., y es como si le dijera al oído: “Te permitimos ser parte del clan a cambio de que tú, para que nuestro linaje sobreviva y se perpetúe de la mejor manera, repitas lo que yo hice porque me fue bien y así a ti también te irá bien… o haz lo contrario de lo que yo hice porque yo actué mal y estoy arrepentido/a… o lleva cuidado con x cosas o actitudes o personas porque corres peligro, etc.”. El ancestro que te haya “tocado” va a cargar al alma recién encarnada con un compromiso a través de un trabajo que le encarga o de unas recomendaciones de vida que el alma del bebé se compromete a cumplir… de momento.

Al igual que pasaba con los padres, esta carga también se puede soltar simbólicamente argumentando mediante un ritual que la persona actual ya ha adquirido un conocimiento que hace innecesario seguir actuando de cierta manera, agradeciendo al ancestro por su recomendación y sanándolo a través de un conocimiento más sabio. Por suerte, estos trabajos que se aceptan desde pequeñitos no son una carga que se haya de llevar siempre si te está perjudicando. Y es que según el estado evolutivo del ancestro, puede recomendar al nuevo miembro algo que está alejado de las cualidades esenciales del Ser, y cuando el nuevo miembro incluso de adulto se percata de esto, puede hacer un corte con ese compromiso por el bien propio y del linaje.

Añadir que, a veces, es muy fina la línea entre el compromiso con los padres y el compromiso con el linaje, porque los padres también forman parte del linaje y pueden encargarte tanto un proyecto de vida a modo personal como un compromiso en base al linaje. Pero lo más usual es que se repare (repitiendo o haciendo lo contrario) a la línea de abuelos o la línea de bisabuelos.

El compromiso con el planetaSería lo mismo que un compromiso con nuestra casa. De la misma forma que cuando tenemos una vivienda, energéticamente tenemos una especie de compromiso por mantenerla en condiciones adecuadas y por respetar nuestro entorno, pues extrapolemos nuestra casa a nuestro planeta y tenemos un compromiso con esta parte de la Creación. Es como si el planeta nos dijera: “Yo te presto mi tierra, mi aire, mi agua y todas mis cualidades a cambio de que me respetes y me cuides, que respetes el para qué yo he sido creado y te adaptes”. Un planeta limpio, un respeto por los recursos, por las cadenas alimenticias, por la belleza de la naturaleza… es a lo que yo creo que se compromete también el alma que viene a hacer uso de esta maravilla de casa física que es la Tierra.

Me da la impresión de que Creadios tiene un especial cariño por la Tierra y que si en un momento dado el ser humano fuera tan idiota como para intentar hacer estallar el planeta, tal vez sólo en ese caso, habría un mecanismo de defensa. Es decir, que Creadios no interviene salvo en casos extremos. No tiene mucha pinta de que eso sea así, pero me gusta pensarlo. También creo que el planeta tiene una fortaleza tremenda y que el ser humano no es capaz de cargárselo. Como mucho, la Humanidad podría cargarse a la propia Humanidad, pero tal vez siempre quedaría alguien para seguir con la rueda de encarnaciones para que Creadios se divirtiera en su pantalla de cine. Ahora mismo se tiene que estar divirtiendo de lo lindo con cómo están las sociedades. No estaría de más que interviniera un poco. Tanto dolor, tanta película dramática también se debe de hacer aburrido para ello.

El compromiso con Creadios. El acuerdo que se hace en última instancia con Creadios es que ello te dice: “Te meto en la rueda de la encarnación a cambio de que vayas recuperando los libros que te he escondido, a cambio de que vayas recordando lo que eres y tus cualidades esenciales. Puedes emplear las encarnaciones que necesites, y cuanto antes lo recuerdes todo, antes disfrutarás de volver a Casa e incluso de un premio especial aparte del premio que suponen todas las experiencias de todas tus encarnaciones”. Quiero pensar que hay una especie de premio para quien completa todo el aprendizaje y vuelve al origen con todas las cualidades. Tal vez ese premio sea el darse el gustazo de vivir 1 o más encarnaciones disfrutando de estar encarnado, con salud hasta el fallecimiento y haciendo tal vez grandes cosas por las otras almas que siguen aprendiendo-recordando.

Sigo creyendo que el Creador no interviene en este juego. Tal vez en los planos más sutiles de nuestro ser, junto con otras almas, nos hayamos montado algún sistema de premios o algún tipo de competición o algún tipo de plan, pero yo siento que ese plan está creado precisamente por nuestras almas que están aparentemente separadas del Creador. Y que al Creador en sí, ni le va ni le viene que tardemos más o menos en conseguir ciertos objetivos. Él observa y, como decía en el punto anterior, sólo en momentos límite puede intervenir.

La realidad es que podemos elucubrar con todas las versiones o explicaciones a nuestra realidad que queramos, porque me parece que siempre nos quedaremos muy lejos de la verdad real. Pero si un “cuento” como el que te he propuesto nos sirve para llevar una vida mejor, pues bienvenido sea, ¿no te parece?

© 2018 Pedro Gea Martínez – Extracto del libro La Creaticidad parte 1:  “Tu vida exterior refleja tu vida interior”. Más información: http://www.lacreaticidad.com

© 2018 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos sin alterarlos, citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com

Siete palabras mágicas

1- Muévete. Mueve tu casa, tu cama, tu cuerpo. Camina, sal por las montañas, sal de la rutina del trabajo, las relaciones y los patrones de vida. Cambia tu perspectiva. Acércate a aquellas personas con las que puedas ser auténtico y nutran tus sueños más locos. No necesitas mover montañas, trasladar una pequeña piedra puede hacer maravillas.

2- Toca. Toca las partes que amas de tu cuerpo. Da abrazos en la panadería, en el parque, en las puertas de toda la ciudad. Besa a la gente en la mejilla. Acaricia a tu gato o tu perro un poco más. Saborea la sensación de un pañuelo de seda, de una pieza de madera, de las diferentes texturas. El musgo, las cortezas, las rocas y el agua. Mientras más lo hagas te sentirás más a gusto con el placer de tocar.

3- Escucha. Siéntate en silencio y observa cuanto hay allí para ser escuchado. Escucha a la gente, lo que realmente están diciendo. Escucha hasta la última nota de cada canción. Escucha tu voz interna, esa que sólo escuchas cuando la confusión de cada día disminuye. Oye el susurro de las hojas, el llamado de las ranas, el crujido de la madera ardiendo en tu chimenea. Escucha con tu corazón y siempre escucha aquello que nunca es hablado.

4- Siente. El dolor, experimenta el gozo, hasta que sientas que vas a evaporarte. Permítete reír hasta que te duela, siente el Amor desde lo más profundo de tu corazón. Ríndete a la sensualidad de la vida. Enójate y expresa tu furia, si es el caso, pero hazlo a solas. Si no sientes de verdad, no estás vivo.

5- Confía. Tú sabes lo que necesitas saber. Detén tus dudas. Aquella cosquilla interna es tu más alta verdad y ella te servirá del mejor modo. Te arrepientes cuando desconoces o niegas tu intuición. Ten esto en cuenta: finalmente, tú y sólo tú sabes lo que es mejor para ti. Si pasas, sin darte cuenta, todo tu día pintando, eso es lo que debes hacer. Si te encanta caminar al lado del océano, encuentra la forma de llegar allí. Si no confías completamente en ti, te conviertes en moho.

6- Reúnete. Con los hombres y mujeres que amas. Toma el té acompañado, camina en compañía por el bosque, conversa y habla, lee en voz alta para otros. Celebra que tu cabello, tu piel, tu cuerpo y tus historias son diferentes a las de los otros, y a su vez son completamente parecidas. Cocina y come en compañía.

7- Recibe. Por una vez, deja de dar y dar y dar a todos menos a ti mismo. Acepta los cumplidos con gracia. La voz que necesitas oír, el abrazo, ese momento para conversar, la comida en tu mesa, el dinero que necesitas, siempre serán suministrados. Ábrete a recibir, abre tus manos para que sean llenadas con abundancia. Recibe todas las cosas buenas que mereces y recuerda mostrar gratitud por tu vida.

Autor desconocido.

© 2018 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos sin alterarlos, citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com

Un año para limpiarnos, fluir y encontrar respuestas

Según el calendario maya -el más exacto que existe- el 26 de julio de 2018 comenzamos un nuevo año: el de la Luna Cósmica Roja.

El tono Cósmico nos invita a que nos mantengamos presentes a cada momento. También nos recuerda que tenemos la posibilidad de superar todas las limitaciones, y de perseverar a través de las olas de la vida.

Para estar en el aquí y ahora pregúntate: “¿Cómo puedo expandir mi alegría y mi amor?”. Pues cuando hacemos lo que amamos, siempre disfrutamos del momento presente.

Meditar o aprender a hacerlo será cada vez más necesario, pues sólo así podemos encontrar en nuestro interior el Amor, la paz y la alegría (en mi libro El amor de tu vida explico cómo meditar, entre otras cosas).

La Luna Roja representa la energía femenina, y está relacionada con el fluir de la vida y el equilibrio emocional. Nos conecta con nuestra creatividad, y con nuestra capacidad de fluir y aceptar.

Ella nos invita a purificar nuestras emociones, expresándolas sin juzgarnos,  aceptando todo lo que sintamos. Debemos dejar partir la tristeza, el dolor, la ira o el resentimiento. Así como la lluvia es tan necesaria en la naturaleza, nuestras lágrimas limpian y purifican nuestra alma. Después de llorar nos sentimos más abiertos y relajados.

Aceptarnos y aceptar lo que sucede, a cada momento, nos brinda fluidez y paz. Si te sientes frustrado, impaciente o desalentado, es probable que no estés aceptando lo que estás viviendo. Descubre las lecciones que te trae esa situación y fluye como el agua, sabiendo que todo lo que ocurre es para que aprendamos algo determinado.

En cuanto a la creatividad, todos tenemos una fuente creadora en nuestro interior, que no se limita a la expresión del arte. Podemos ser creativos a la hora de cocinar, de vestirnos o de cuidar nuestro jardín. Además estamos creando nuestra realidad siempre, consciente o inconscientemente. Crearla con consciencia es fundamental para manifestar lo que de verdad deseamos en nuestras vidas.

La Luna Roja nos llevará a preguntarnos quiénes somos, por qué venimos a este mundo, y cuál es nuestra misión o tarea. Para encontrar respuestas a esas preguntas, mira a tu alrededor y presta atención a lo que te atrae y te repele fuertemente.

También recuerda tus sueños infantiles, y quiénes eran tus héroes y heroínas. Esto te ayudará a conectar con tu verdadera esencia, pues lo que soñábamos cuando éramos niños nos puede dar pistas claras acerca de cuáles son nuestros dones y talentos.

Este año te pide estar alerta para ver los símbolos y señales que te irán guiando. Estas señales o sensaciones te pueden dar respuestas directas a tus problemas actuales.

© 2018 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos sin alterarlos, citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Todos somos estrellas

Todos llevamos dentro una cualidad que nos hace únicos e incomparables. Y esa cualidad es parte de nuestra individualidad.
Un don, un talento, una manera especial de hacer algo, que está impregnada de nuestra propia energía, de nuestra vibración y de nuestro Ser.

No importa en qué actividad se exprese y florezca: puede ser en el modo como cocinamos, o en la capacidad de dar ideas e inspirar a los demás. Quizás se revele a la hora de cuidar de las plantas o de los niños, o de cualquier otra tarea. No hay ocupaciones mejores o más especiales que otras, sino que es la cualidad que nosotros le imprimimos lo que la hace especial.

Esa cualidad hace que amemos lo que hacemos, que perdamos la noción del tiempo, y es nuestra manera de dar lo mejor de nosotros mismos a los demás.
Y si comprendemos que cada uno de nosotros es una pequeña pieza de un gran rompecabezas, y que cada pieza es imprescindible e irremplazable, ya no habrá lugar para la envidia, los celos y la competitividad.

Y no se trata de compartir solamente lo que hemos leído o aprendido de los demás, sino más bien de compartir lo que somos. Pues cada uno lleva dentro una chispa de divinidad. Somos creadores, y para descubrirlo tenemos que Amarnos y aceptarnos tal cual somos.

Copiar, imitar o compararnos no nos sirve, pues de ese modo estamos rechazando la inmensa fuente de creatividad que llevamos dentro.
Tampoco es necesario aspirar a logros “grandiosos”. Por más humilde que parezca nuestra contribución o don, si lo hacemos con Amor y con la intención de ofrecerlo a los demás, el Universo siempre nos apoyará, y nos traerá a las personas y situaciones que necesitemos para seguir creciendo en abundancia, con armonía y felicidad.

Ahora todos necesitamos atrevernos a brillar. Dejar atrás los miedos, los juicios y las críticas -propias o ajenas-, para desplegar todos nuestros dones y compartirlos con alegría, Amor y generosidad.

© 2011 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos, pero citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com/blog

La magia de la aceptación

En una pequeña aldea de la India vivía un aguador que tenía sólo dos grandes vasijas para alimentar a su mujer y a sus hijas. A diario, el hombre las colgaba en los extremos de un palo que llevaba sobre los hombros. El aguador iba con sus vasijas hasta el río, allí las llenaba de agua fresca para poderla vender en la aldea y así iba subsistiendo.
Una de las tinajas tenía varias grietas por las que se escapaba el agua, de modo que al final del camino sólo conservaba la mitad, mientras que la otra era perfecta y mantenía intacto su contenido. Esto sucedía diariamente.


La vasija sin grietas estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía idónea para los fines para los que había sido creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba avergonzada de su propia imperfección y de no poder cumplir correctamente su cometido. Y cuando pensaba en la pobreza de la familia del aguador se sentía aún más triste por no poder ayudarlo, a pesar de que en los últimos tiempos éste había mejorado algo sus ingresos, ya que recogía las flores del camino que después también vendía.

Así que al cabo de dos años le dijo al aguador:
-Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo, porque debido a mis grietas sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir por tu trabajo.
El aguador le contestó:
-Cuando regresemos a casa quiero que te fijes en las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.
Así lo hizo la tinaja y, en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo de su camino de vuelta a la aldea, pero siguió sintiéndose apenada porque -como siempre-, al final sólo guardaba dentro de sí la mitad del agua que el aguador le había metido en el río.

El aguador le dijo entonces:
-¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Quise sacar el lado positivo de tus grietas y sembré semillas de flores. Todos los días las has regado y durante dos años yo he podido recogerlas y venderlas. Si no fueras exactamente como eres, con tu capacidad y tus limitaciones, no hubiera sido posible crear esta belleza.

Anónimo hindú

© 2011 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos, pero citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com