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Curso on-line “Crea el trabajo de tu vida” – 7 de diciembre

Cada vez más personas sienten la necesidad de dejar de trabajar sólo para ganar dinero. Otras pierden sus empleos, y se preguntan qué harán profesionalmente a partir de ahora.

En estos tiempos de grandes cambios que la humanidad está atravesando, es vital que todos nos dediquemos a hacer aquello que nos hace felices.
Sólo así podremos sentir Amor Incondicional, por nosotros mismos y por los demás.

Con este curso on-line podrás descubrir cuál es tu verdadera vocación y cómo llevarla a cabo, para que puedas ganar dinero haciendo aquello que más amas.

SÁBADO 7 DE DICIEMBRE

Horario: 19 hs de España,  12 hs de México, 01:00 pm de Miami

*Curso de 3 horas de duración.

Este curso por internet es para ti:

-Si te sientes insatisfecho y limitado con tu trabajo actual

-Si crees que no puedes ganar dinero haciendo aquello que amas

-Si piensas que hay que sacrificarse y luchar para ganar dinero

-Si estás sin trabajo y no sabes a qué dedicarte

-Si quieres aportar algo valioso al mundo

ESTE CURSO HA SIDO CREADO PARA QUE TE SIENTAS ABUNDANTE, PLENO Y REALIZADO

-Aprenderás a cambiar tus creencias, para que puedas crear la realidad que de verdad deseas.

-Descubrirás la mejor versión de ti mismo.

-Harás una meditación guiada, para que tu Yo Superior o alma te guíe a crear el trabajo de tus sueños.

-Recibirás herramientas para que tu vocación sea tu fuente de abundancia, aún en medio de un ambiente de crisis.

-Contarás con la grabación del curso para seguir con la práctica.

APORTACIÓN: 33 euros, 35 dólares o 500 pesos mexicanos.

INSCRIPCIONES: Si vives fuera de México, envía un e-mail indicando tu país a: shantidasi21@gmail.com

Si vives en México, puedes hacer el depósito en esta cuenta:
BANCO BANAMEX
Titular: Enriqueta María Olivari Tenreiro
Nº de cuenta: 7002/5671072
Número tarjeta (para pagar en Oxxo): 5204 1654 6015 7195
Clabe interbancaria: 0025 4070 0256 7107 24 (para transferencias por internet).

*Una vez realizado el pago, envía una foto del comprobante a: shantidasi21@gmail.com

*Cuando hayas realizado el pago, recibirás un e-mail con el enlace para entrar en la sala de conferencias.

*Si no puedes estar presente ese día, recibirás la grabación del curso.

¡Todos tenemos valiosos dones, y ahora ha llegado el momento de compartirlos!

© 2019 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos, pero sin alterarlos y citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com

El dinero también es espiritual

El dinero es una energía neutra. Es una energía que sirve para conexiones comerciales y conexiones de todo tipo entre las personas. Es una energía que definitivamente nos conecta.

Si viviéramos en una sociedad totalmente consciente de nuestra espiritualidad, el dinero sería una maravillosa herramienta de conexión en positivo, siempre para actos positivos alineados con la esencia del Ser, alineados con el Bien. Sin embargo, el dinero actualmente también sirve de conector entre personas sin sabiduría, desalineadas con su esencia y con traumas sin resolver.

El dinero, a día de hoy, conecta a personas conscientes de la espiritualidad y también conecta a personas que no son conscientes de dicha espiritualidad. De las dos formas, el dinero sirve para conectarnos, para relacionarnos. Y desde el punto de vista del aprendizaje, el dinero actúa de herramienta tanto para disfrutar de conexiones armónicas como para generar conexiones desarmónicas en las que hay personas que sufren o que actúan mal. O lo que es lo mismo, sirve para hacer el bien y para hacer el mal.

Pero cuando se hace el mal y el dinero está de por medio, en realidad se están generando continuamente oportunidades de aprendizaje. Cuando se repiten escenas con el mismo trasfondo desarmónico, las personas están representando una y otra vez un antiguo trauma para darse una nueva oportunidad de darle salida a lo que en un principio se quedó bloqueado, y así poder hacer lo que no se pudo o no se supo hacer en un primer momento.

Así que, ya sea para bien o para mal, el dinero (que es neutro) actúa de conector para hacer el bien o para hacer el supuesto mal. Y digo “supuesto mal” porque el que se generen oportunidades de aprendizaje para que las personas se puedan alinear con el Bien esencial, no sería algo tan malo, ¿verdad? Entonces, ¿es el dinero algo espiritual en última instancia?

Sé de la mala fama que puede o ha podido tener el dinero a nivel espiritual. Y personalmente he podido comprobar el gran daño que han hecho en mí las creencias erróneas acerca del dinero y lo espiritual. En primer lugar, desde bien pequeñito a través del entendimiento que mis padres hicieron de la religión católica y me transmitieron con su ejemplo. Y luego ya de mayorcito cuando, tras mi debacle personal por no haber sabido ni querido adaptarme al sistema capitalista-industrial, empecé a relacionarme con personas supuestamente espirituales. Y a esas personas yo las consideraba mucho o muchísimo más avanzadas que yo en los temas espirituales.

En esa nueva etapa de mi vida, parecía que el malo de la película había sido y era el dinero, el “vil metal”. Y en mi estupidez supina de seguir echando culpas a lo externo a mí, encontraba que el dinero y los adinerados eran bastante culpables de mi sufrimiento y del sufrimiento de millones de personas. Y que ahora lo que tocaba era “elevarse” y caminar en pro del trueque y de ayudar a los demás lo más desinteresadamente posible. Yo tenía que demostrar que era buena persona (en realidad demostraba que era una persona sin autoestima que tenía que dar para que los demás me quisieran). Y además de eso, también tenía que confiar en la abundancia natural del universo. Es decir, rechazar el dinero al tiempo que tenía que confiar en la abundancia.

Creía que ayudando de corazón y de forma desinteresada, todo el dinero que necesitara, me iba a llegar. Es decir, yo estaba seguro de que debía rechazar al dinero para que una inteligencia superior me hiciera llegar dinero. ¡Totalmente absurdo energéticamente hablando! La verdad es que muchas veces miro hacia el futuro y pienso: “¿Me seguirá pasando esto de creer que ahora estoy en lo cierto y cuando pasa un tiempo descubro que he sido un auténtico gilipollas?”.

En fin… Después de sopesar varios conceptos de la supuesta espiritualidad y de la espiritualidad de la nueva era… Después de adquirir varios conocimientos (que no sabiduría)… Después de darme una hostia tras otra, decidí hacer lo que he hecho en toda la trilogía de La Creaticidad, aplicar la duda. Y entonces observe los siguientes puntos:

– Nos dicen en la espiritualidad que todos somos uno, o mejor dicho, que todos estamos conectados.

– Se puede suponer entonces que alcanzar la verdadera espiritualidad sería llegar a la certeza de esa conexión y asumir que todos estamos bañados por un Gran Espíritu.

– El dinero es una herramienta para establecer relaciones entre las personas.

– En la mayoría de los actos en los que las personas se conectan entre ellas, el dinero está presente: vivienda, ropa, comida, viajes, teléfono, Internet, enviar algo a alguien, recibir algo de alguien, regalar algo, que te regalen algo, ofrecer algo y que te lo recompensen, etc.

– Entonces, ¿se puede concluir que el dinero está presente como herramienta de conexión entre las personas encarnadas en un mundo físico?

– Y si el dinero nos sirve para conectarnos, ¿podemos deducir que estamos ante una herramienta de conexión poderosa, y por lo tanto estamos ante algo sumamente espiritual?

– Es más, si las élites que gobiernan el mundo desde siempre saben del significado espiritual del dinero y de su poder de conexión entre los seres humanos, ¿podríamos tal vez conjeturar que son precisamente las élites quienes se han encargado de diabolizar el dinero y nos hemos creído esa mentira?

– Y dando un pasito más… Si las élites tienen el poder de infiltrar personas e ideas en todos los lados, ¿sería muy descabellado pensar que han estado infiltrando creencias erróneas en la emergente espiritualidad desde hace décadas?

Hay algo que tengo muy claro, y es que si yo fuera uno de los que manejan los hilos en el mundo y deseara controlar y hacer sufrir al ser humano, me encargaría no sólo de que las personas más espirituales y con más potencial de amor tuvieran tan poco dinero que no pudieran comunicarse con nadie, sino que trataría de conseguir que voluntariamente esas personas hicieran de la pobreza su Dios y rechazaran el dinero-conexión.

Y es que una persona con grandes posibilidades económicas y con un enfoque de beneficio para todos, es una herramienta espiritual de gran calibre. Conozco a personas con mucho dinero y que al mismo tiempo tienen un gran corazón y vocación de ayuda y de beneficio para todos. Esas personas, para mí, han recordado más la esencia del Ser que otras personas con creencias en contra del dinero que presumen de ser espirituales porque hacen prácticas que se suelen calificar de espirituales.

Me parece que hemos de reconocer que el dinero cumple un papel de conector entre las personas. Al encarnar como seres humanos vivimos en la ilusión de la separación. Pues bien, el dinero, tomado desde la esencia del ser humano, ha de ser visto como esa energía que nos sirve para relacionarnos y recordarnos que todos estamos conectados.

Repito que el dinero es una energía neutra. El dinero actúa de espejo. Actúa de difusor y transmisor de lo que hay dentro de quien lo usa. Su uso de forma “limpia” o de forma “sucia”, no depende del dinero propiamente, sino de cómo está quien hace uso de él. Por lo tanto, es muy conveniente que las personas que quieren hacer el bien y mejorar el mundo, tengan mucha energía de dinero disponible. Conviene que sean de millonarios.

La verdadera abundancia, si tenemos en cuenta al dinero, está en tener la creencia de que hemos de tener dinero ilimitado, de millonarios para arriba. Cualquier cantidad que nos pongamos como límite, es el equivalente a poner una limitación a una energía que en realidad es ilimitada. Sé de muchas personas que se ponen un límite de dinero con el argumento de que se conforman con esa cantidad, de que esa cantidad es suficiente. Pero para mí, si asumes que a más cantidad de dinero, mayor capacidad de ayuda a la Humanidad, la mentalidad más espiritual es la mentalidad de ser de millonario en adelante. La verdadera mentalidad abundante es la mentalidad millonaria.

© 2018 Pedro Gea Martínez
Extracto del libro LA CREATICIDAD – Parte 2: “La espiritualidad actual. Una mirada crítica”.

*Disponible en Amazon en papel y digital en este enlace: La espiritualidad actual (La Creaticidad parte 2)

Más información: www.lacreaticidad.com

© 2019 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos, pero sin alterarlos y citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com

La lucha no es necesaria

Hace tiempo escribí un artículo en el cual explico que la energía del ego masculino ha dominado el mundo, y cómo sus efectos han resultado sumamente nocivos (puedes leerlo aquí: https://shantidasi.wordpress.com/2012/08/28/el-regreso-de-lo-femenino/).

Esta energía masculina mal canalizada nos ha llevado a creer que debemos luchar contra todo: contra los pensamientos, las emociones, contra el cuerpo… Inevitablemente, si luchamos contra nosotros mismos acabaremos luchando contra los demás. Ese es el origen de todas las guerras.

También nos han hecho creer que para gozar de prosperidad debemos luchar y sacrificarnos. Pero gracias a la Ley de Atracción podemos aprender a hacer realidad nuestros sueños sin tantas dificultades o esfuerzo. Es cierto que debemos trabajar, pero si hacemos lo que amamos no supone una lucha, sino un gran gozo.

La lucha no es necesaria. De hecho para crecer y transformarnos lo primero que debemos hacer es aceptar, lo cual no implica ningún tipo de lucha, sino todo lo contrario.

Querer controlar los pensamientos no funciona, y si lo has intentado ya sabes que ese no es el camino. Los pensamientos se observan sin juzgarlos, es decir, sin ponerles etiquetas como “positivo” o “negativo”. Mientras meditamos sólo observamos y aceptamos lo que sea que percibamos: pensamientos, sensaciones, emociones… De este modo poco a poco dejas de identificarte con tu mente; tú eres la consciencia que la observa, con aceptación y desapego.

Las emociones tampoco deben ser controladas o reprimidas; luchar contra lo que sentimos no es efectivo. Si tenemos emociones intensas, entonces las expresamos a solas, y luego nos dedicamos a meditar, o sea a observar sin juzgar lo que ocurre en nuestro interior. De este modo las emociones se transforman por sí mismas, y poco a poco nos vamos liberando de la ira, el miedo o cualquier emoción que prevalezca.

También nos han condicionado a pensar que debemos luchar contra las enfermedades, como si ellas fueran un enemigo que hay que combatir a cualquier precio. Afortunadamente, gracias a un conocimiento científico ampliamente comprobado, ahora tenemos la oportunidad de descubrir que la lucha contra las enfermedades no tiene el menor sentido.

Las enfermedades en realidad no existen, pues son simplemente mecanismos naturales del cuerpo humano, que se activan para que podamos sobrevivir a ciertos eventos traumáticos.

Este conocimiento nos libera del miedo, la lucha, los tratamientos costosos y nocivos, y nos ayuda a comprender que el cuerpo humano fue diseñado de un modo perfecto. Él no está programado para matarnos.

Para amar a nuestro cuerpo es necesario saber cómo funciona, y así podremos acompañarlo de un modo amable en su proceso natural de curación. Nuestro cuerpo ha sido programado para curarse a sí mismo, lo cual es una excelente noticia (en mi libro Mi querido cáncer comparto mi propia experiencia, y explico de qué se trata este descubrimiento científico, que en realidad es un canto a la vida y a la sabiduría de nuestro cuerpo).

En lugar de luchar, desgastarnos y acabar exhaustos -sin lograr los resultados que deseamos-, podemos informarnos, aprender nuevos caminos, aceptar y fluir con lo que somos y con lo que nos sucede.

El mundo cambiará si cada ser humano que lo habita también cambia. Tenemos la oportunidad de crear un mundo más humano, amoroso y comprensivo, y si abandonamos la lucha marcaremos una gran diferencia.

© 2018 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos sin alterarlos, citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com

¿Por qué fracasamos?

Las Constelaciones Familiares han marcado un antes y un después en mi vida, literalmente. Por eso comparto esta entrevista realizada a su creador, Bert Hellinger.

 Los éxitos y fracasos que experimentamos en la vida, ¿son la resultante de acciones realizadas en generaciones anteriores a la nuestra, o son consecuencia de nuestras propias acciones?

 Me gustaría limitarnos a la vida presente porque tenemos que considerar a los lectores, qué es lo que los ayuda a alcanzar el éxito. Se ha comprobado que las comprensiones que son básicas en las Constelaciones Familiares son una ciencia, y tienen un efecto sobre todas las relaciones. Si uno conoce las leyes fundamentales de esta ciencia puede reconocer qué es lo que lleva a tener o no éxito.

Una de las leyes fundamentales que salen a la luz a través de las Constelaciones Familiares es que todos tienen el mismo derecho a la pertenencia, y si alguien queda excluido eso tiene como consecuencia grandes limitaciones que afectan la profesión y el éxito. Esa es una de las leyes: que todos tienen el mismo derecho al reconocimiento, y la segunda ley es que en todas las relaciones hay un orden de jerarquía, es decir, que cada uno en su grupo tiene un lugar determinado y nadie más puede ocuparlo, al igual que él tampoco puede ocupar otro sitio: debe permanecer en el suyo.

El orden de jerarquía se deriva del tiempo de pertenencia a un grupo. De esta manera, el que llegó antes tiene prioridad en relación a los que vinieron luego. Por ese motivo, los padres tienen prioridad ante los hijos; el que nació primero, el mayor, tiene prioridad ante el que nació segundo, etc. Y en una empresa, aquellos que estuvieron antes tienen prioridad ante los que vienen después.

Esta ley en nuestra sociedad no está reconocida, ni siquiera se sabe.
Ahora voy a dar un ejemplo concreto: entre la madre y el hijo, ¿quién llegó primero? La madre. Sin embargo, hay muchos que se ponen por encima de ella, le hacen reproches, le indican cómo debe ser y la rechazan. El resultado es que fracasan en su profesión. Esto se puede comprobar muy fácilmente, solamente hace falta mirar a aquellos que fracasaron, por ejemplo a los que sufrieron una bancarrota, a los que perdieron su trabajo o el dinero; no tienen vínculo con la madre. Esa comprensión tiene efectos muy amplios.

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¿El respeto no es un factor fundamental para poder establecer este orden dentro de la jerarquía? ¿Cómo se logra eso cuando no hay respeto?

 No se puede lograr. Sin respeto uno está en el lugar equivocado, no importa, simplemente fracasa; eso tiene sus consecuencias. Si no fuera así, todos serían ricos y tendrían éxito.

¿Se podría decir que todos los que respetan a sus madres son personas exitosas ciento por ciento, o hay excepciones?

Se puede ver muy fácilmente si alguien está en sintonía con su madre, su rostro está iluminado, radiante y se lo ama. Y si se está en un negocio, entre los vendedores se ve de inmediato quién está en sintonía con su madre y ahí acude la gente. Tan fácil.

¿Cómo hacemos entonces para respetar, tal vez, a nuestra madre cuando vivimos experiencias con ella que nos llevan casi, consciente o inconscientemente, a no respetarla? ¿Cómo perdonamos esa situación?

 En ese caso nos ponemos por encima de ella, en ese momento nos ponemos por encima en un nivel superior a ella. También hay algo que juega un papel importante: bajo la influencia de nuestra conciencia diferenciamos entre bien y mal, entre una buena madre y una mala madre. Cada madre como tal es perfecta, al servicio de la vida es perfecta, y entonces ¿cómo puede uno decir “mi mamá es mala”? Porque no está reconociendo lo fundamental, lo esencial: de dónde proviene su vida, y eso es la superioridad. Si se pone por encima del origen de su vida, entonces, ¿cómo puede tener éxito en su vida, si no reconoce el origen?

¿Qué tan rápido podría cambiar nuestra vida a partir de entender este concepto como para empezar a hacer el cambio e ir hacia una vida exitosa?

 El cambio se da a través del crecimiento interior, es decir, al despedirse de los sueños y reconocer exactamente lo que es. La verdad no es otra cosa que hechos, la verdad más grande son hechos, y la verdad más grande y la más importante de todas es de la que todo depende: que tenemos un padre y una madre, esa es la verdad.

Sin ese padre y sin esa madre nosotros no estaríamos vivos, solo vivimos porque los tenemos a ellos. Todo lo decisivo proviene de ellos, solamente de ellos. Solamente necesito reconocer eso y entonces me vuelvo humilde y ocupo mi lugar adecuado, que es por debajo de todo. En ese instante, a mis padres les puedo decir:”¡Gracias, gracias por todo!” y hacer algo bueno con aquello que me dieron. De repente, la persona tiene fuerza y los padres están detrás de ella, entonces tiene éxito. El que se anda quejando es siempre pequeño y débil, como el que hace reproches, que dice que la culpa es de los otros y que espera algo que nunca llega… pero a los padres los tiene siempre.

¿Cómo sé que estoy en el lugar adecuado?

 El que está en su lugar correcto tiene fuerza y está centrado. Otros lo respetan porque se queda en su lugar, no va más allá, ni hacia arriba ni hacia abajo, en su lugar correcto está con todo al mismo nivel de respeto, y en ese lugar tiene amigos, trabajo y dinero, que además gasta. Con el dinero que tiene puede hacer mucho porque el dinero tiene fuerza, así que si en su lugar tiene dinero, ahí el dinero también se quiere quedar.

¿Qué pasa con el nivel de conciencia de una persona que está en el lugar adecuado?

 Lo de la conciencia es algo complejo porque hay varias conciencias. Ocurre que hay muchos que ocupan un lugar que no les corresponde, por ejemplo cuando quieren ayudar a alguien, entonces ¿qué hacen?. Dejan su lugar y se colocan por encima del otro. Se produce un desnivel de arriba hacia abajo y ambos son lugares incorrectos: el ayudador está en un lugar equivocado y el que pide ayuda también. Los dos se encuentran en lugares erróneos. El éxito se logra entre pares que se reconocen mutuamente. Es decir, cuando alguien necesita ayuda se dirige a alguien que sabe más que él y se la pide, pero permanece en su lugar. Solamente quiere la ayuda como para hacer algo, y el otro permanece en su lugar, le da esa ayuda sin intervenir, lo deja entonces ahí donde está. Y puede ser que aquel que brindó ayuda también necesite algo de quien ayudó, porque él también tiene una habilidad especial, entonces le dice: “¿Me puedes enseñar algo?”, y él también lo hace, pero permanece en su lugar. Entonces existe la cooperación: cada uno da y cada uno toma.

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Eso es, por ejemplo, lo que hace avanzar a una empresa cuando todos los colaboradores, según sus capacidades, pueden colaborar y son reconocidos. Pero qué ocurre en muchas empresas hoy día: fracasan. Sin la lealtad de los colaboradores toda empresa fracasa. La situación, por ejemplo, de que los accionistas ocupen el primer lugar, a pesar de no hacer nada, solamente dar dinero sin responsabilidad personal y de que en pos de sus ganancias se sacrifique la seguridad de los empleados y se los despida, hace que los colaboradores se sientan inseguros. ¿Quién puede imaginarse qué efectos tiene eso sobre la empresa?

Hay, por ejemplo, muchas empresas grandes de las cuales toda una región depende para sobrevivir; una industria grande, cadenas grandes de empresas, y muchos de los que conducen esas empresas conocen su responsabilidad. Entonces la gente se da cuenta, piensa: “Así somos una familia”, y les dan su apoyo. Esa es una empresa sana, tiene un ámbito en el cual está reconocida.

Otro ejemplo: en una empresa pequeña, artesanal, del dueño dependen muchas familias para sobrevivir y si él es consciente de eso y lo reconoce, sus colaboradores le son leales y esa empresa florece. Éstas son leyes fundamentales.

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¿Esta lealtad tiene alguna relación con el vínculo que tenga cada empleado con su propia madre?

 Sí, por supuesto. El que tiene una buena relación con su madre tiene una buena relación con sus jefes y el que rechaza a su madre, rechaza al dueño y termina siendo despedido.

¿Hay que despedirlo?

 No, se lo retira automáticamente. No rinde, no tiene el amor y entonces pierde el puesto de trabajo.

¿Cómo contrataría usted a una persona para una empresa?

 Hace poco tuvimos un buen ejemplo en México. Había una persona que tenía una posición líder en una empresa y entonces hicimos una Constelación. Lo configuramos a él, a los clientes y a los colaboradores. Todos giraron para el lado contrario al de este hombre. Su antecesor se había jubilado y entonces él había sido contratado de afuera, pero nadie lo quería. Configuramos a su madre y ella también giró para el otro lado, no tenía relación con ella, es decir, cuando se contrata a alguien para una posición líder hay un test sencillo: prueba cómo está su relación con la madre, si es buena significa que va a tener una buena relación con la empresa y los demás lo respetarán y lo amarán.

¿Cómo sabemos que somos exitosos? Porque a veces no todas las áreas de nuestras vidas llegan al propósito que queremos, ¿entonces se podría decir que es un éxito a medias? Es decir, ¿el éxito es contundente o se manifiesta sólo en algunas áreas de nuestra vida?

 Siempre es contundente…

¿Eso habla de la relación con mi madre?

 El que está en sintonía con sus padres tiene éxito en la relación de pareja, en la relación como padre o madre y en lo que hace en general. Toda esa bendición viene de los padres y se necesita muy poquito para tenerlo: hacer una pequeña reverencia ante ellos.

*Puedes encontrar mucha información acerca de las Constelaciones Familiares y de Bert Hellinger buscando en Google.

©2016- Enriqueta Olivari. Se pueden reproducir los contenidos, pero citando a la autora y al sitio: http://www.sanatualma.com

Las claves del éxito

Solemos medir nuestro éxito basándonos en números y estadísticas: cuántos clientes tenemos, cuántas personas han hecho clic en el “me gusta” de nuestra página de Facebook, cuánto dinero hay en nuestra cuenta bancaria…
Pero el éxito puede experimentarse desde perspectivas más amplias, y no está confinado a nuestro trabajo o negocio.

El éxito, como la Abundancia, también es un estado interior. Por eso no depende exclusivamente de los parámetros de la sociedad.
Puedes sentirte exitoso por haber preparado un plato de comida que te quedó delicioso, y puedes sentirte un fracasado porque no tienes varios miles de seguidores en las redes sociales.
Por esta razón es importante que, para sentirte una persona de éxito, definas qué significa el éxito para ti, y que no te compares con nadie.
Cada uno de nosotros es único y tiene su propio camino, por eso las comparaciones son innecesarias, e incluso nocivas.

éxito

Si te dedicas a hacer aquello que Amas, que te llena de alegría y plenitud, ya eres exitoso, más allá de los resultados externos o económicos. Y con perseverancia, paciencia y dedicación, ese éxito que sientes en tu corazón también se manifestará en tu realidad externa, cuando llegue el momento.

Hay algunas claves que te pueden ayudar a sentirte exitoso:

-Ámate a ti mismo en todos los aspectos. Así podrás sentirte merecedor del éxito que anhelas.

-Valora todos tus dones y talentos. Por más sencillos que te puedan parecer, son importantes.
Eres tú quien determina el valor de lo que haces u ofreces, no puedes depender de la aprobación externa.

-Agradece a diario y de todas las maneras que puedas todo lo que tienes y ya existe en tu realidad, en todas las áreas de tu vida. Agradécele a las personas, a ti mismo, a Dios o al Universo.

-Focaliza tu atención en todos los pasos que has dado, en todo lo que ya has avanzado, sin pre-ocuparte por todo lo que falta andar o realizar. Está bien tener planes e intenciones para el futuro, pero no te obsesiones ni dejes de apreciar todo lo que ya has conseguido.

-Dedícate en tu tiempo libre a hacer aquello que de verdad te satisface, aunque aparentemente no pueda darte dinero. Es el disfrute, la alegría, la paz y la satisfacción que sientes al hacerlo lo que te brinda la sensación de éxito.

dones

-Sé generoso, confía en ti mismo y en tus capacidades. Si tienes dones, debes compartirlos, del modo que sientas que es adecuado para ti. No te juzgues ni juzgues tus talentos, ofrécelos al mundo… o a tu vecino.

-No te detengas en los obstáculos o las dificultades. Si encuentras el modo de enfrentarlos y resolverlos, adelante. Si no es así, busca nuevas opciones, otros caminos o posibilidades.

-Recuerda que los errores no existen, pues son apenas oportunidades de aprender algo. Pon tu atención en descubrir qué puedes aprender de cada experiencia. Cuando hayas integrado la lección, ¡has obtenido el mayor de los éxitos! Ya que en realidad hemos venido a este mundo para disfrutar y crecer…

crecer es un gran éxito

©2014- Enriqueta Olivari. Se pueden reproducir los contenidos, pero citando a la autora y al sitio: http://www.sanatualma.com