No tengas miedo de sentir

Desde pequeños nos han dicho que sentir ciertas emociones es algo malo, negativo. Incluso nos han castigado por expresar abiertamente lo que sentíamos.

A las niñas se les ha permitido llorar, pero está mal visto que sientan enfado. Por eso ya de adultas, muchas mujeres sólo se permiten llorar, aún cuando lo que sienten es ira.

Con los niños ha sucedido lo contrario; si eres hombre puedes gritar, blasfemar y enfadarte, pero queda mal que te pongas a llorar.

Es cierto que muchas personas ya están yendo más allá de los condicionamientos que recibieron en la infancia, pero aún queda un largo camino por recorrer. Porque además de esos condicionamientos, ahora hay otros, inculcados en nombre de la espiritualidad, la Nueva Era o el crecimiento personal.

Se considera que algunas emociones son “negativas”, poco espirituales o de “baja vibración”. Entonces si sientes enfado, por ejemplo, eres poco evolucionado, estás dormido y te acabas sintiendo culpable por sentir lo que sientes. Esto inevitablemente lleva a la hipocresía, mostrándoles a todos lo positivos o amorosos que somos, cuando en el fondo podemos estar sintiendo un profundo dolor.

También se insiste en la importancia de “controlar” tus emociones. ¡Todo el mundo esta obsesionado con querer controlar! Pero detrás de ese deseo de control hay un profundo miedo. Además el control es represión. Todo lo que reprimes sigue presente en tu interior, y tarde o temprano estallará.

No se trata de controlar nada, sino de ser conscientes de lo que sentimos, y de expresarlo con consciencia.

No podemos crecer de verdad si nos juzgamos por sentir, si ocultamos lo que nos sucede en realidad, o si nos sentimos superiores a quienes tienen la valentía de ser auténticos.

Lo he dicho en un video ya famoso en Youtube, y también lo digo en mi libro El amor de tu vida: todas las emociones cumplen una función positiva, todas son necesarias, todas nos conducen a algo, si las expresamos del modo adecuado.

El modo adecuado de expresar cualquier emoción es a solas, en nuestra habitación. Es importante que lo hagas a solas, porque lo que sientes es algo tuyo, no es saludable para tus relaciones andar proyectándoles a los demás tu ira, frustración, o lo que sea que sientas.

Luego de haber expresado a solas tus emociones durante unos 15 minutos, siéntate en silencio y observa: observa tu cuerpo, tu respiración, los pensamientos que pasan por tu mente… Hazlo sin juzgar nada, sin poner etiquetas, aceptando lo que sea que percibas. Esto es meditar, y es a través de la meditación que lo que necesite ser transformado irá cambiando, por sí mismo.

Entonces luego estarás en condiciones de sentarte a conversar tranquilamente con tu pareja, amigo o familiar, sin disputas ni conflictos, y poder llegar a un acuerdo, si fuera necesario (en mi libro El amor de tu vida compartida encontrarás valiosas herramientas para establecer relaciones sanas).

Si sientes ira golpea el colchón, grita con la cara en la almohada para no ser escuchado, patalea con fuerza acostado boca arriba, sal a gritar a un descampado… De niño sabías qué hacer con tus emociones, antes de que comenzaran a reprimirte.

Se trata entonces de retomar el camino; volver a ser naturales y espontáneos como los niños, que sienten y expresan lo que sienten sin juzgarse, sin sentirse mal o culpables por ser apenas seres humanos.

Sin embargo, a veces cuando le recomiendo a alguien que haga esto, le cuesta una barbaridad; es como si hubiera un miedo generalizado a sentir, a conectar con esa parte nuestra, que es pura vida, puro instinto, pura humanidad.

El precio que se paga por no sentir, o por no expresar lo que sentimos, es alto; nos vamos muriendo en vida, vamos teniendo una expresión falsa, forzada, y nos perdemos los tesoros que existen escondidos detrás de todas y cada una de las emociones.

Ama tu humanidad, ama la maravillosa capacidad de sentir y expresar lo que sientes, acepta esta faceta fundamental de ti mismo, y tu crecimiento personal estará garantizado.

© 2019 – “El blog de Enriqueta Olivari”. Se pueden reproducir los contenidos, pero sin alterarlos y citando a la autora y el sitio: http://www.sanatualma.com

8 Respuestas a “No tengas miedo de sentir

  1. Me ha gustado la sencillez d siempre y recordado las consignas del taller, y Q sencillo puede ser. Gracias y a ponerlo en práctica. Me viene bien ya Q acaba de fallecer mi padre y ello conlleva muchas cosas. Gracias otra vez.

  2. Gracias Enriqueta!

  3. Así es querida Veronique, es sencillo y funciona.
    Lamento tu pérdida; recuerda que en mi libro “El amor de tu vida” hay un capítulo dedicado al duelo, te irá bien releerlo.
    Gracias por haber participado en mi taller y por tu comentario.
    Un gran abrazo con todo mi cariño.

  4. Gracias a ti Erica, por apreciar lo que comparto.
    Un abrazo.

  5. Muchas gracias Enriqueta, por ser LUZ para muchos de nosotros.Un abrazote!!!

  6. Muchas gracias Stella por tu comentario, un gran abrazo.

  7. Gracias Enriqueta por enseñarnos a ser nosotros mismos, aceptando las situaciiones, sin resistir, ni sufrir. Sos una genia!!!!. Cariños desde Bs As ❤💗💖

  8. Gracias querida Maby por tu hermoso comentario. Un gran abrazo con mucho cariño.

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